
Mañana cumplo 50 años. Hoy es el último día en que seré cuarentona. ¡Qué poco apreciamos el lugar en que nos encontramos idealizando pasados y temiendo futuros!
Agradezco cada día vivido, cada experiencia y cada aprendizaje acumulado que me trajo hasta aquí. No necesito regresar ni repetir nada. Todo forma parte de mi cofre de tesoros, ¡y tengo tantos!
- Gracias por mis ganas de saber más.
- Gracias por mis decisiones, tanto las concientes como las alocadas.
- Gracias por las veces que he tenido que comenzar de nuevo.
- Gracias por el Amor que doy y recibo.
- Gracias por las risas que provoco y por las que me son contagiadas.
- Gracias por la ternura.
- Gracias por la inocencia.
- Gracias por la madurez serena que abraza y reparte gentileza.
- Gracias por el verde que sale de la tierra y por los colores del cielo.
- Gracias por mis maravillosas canas.
- Gracias por esas arruguitas que aplauden mi expresividad.
- Gracias por este cuerpo que recuerda cómo bailar.
- Gracias por mi hijo, el mayor Milagro que he atestiguado.
- Gracias por tantos regalos que he recibido aunque con el tiempo, empiece a verlos como algo ordinario.
- Gracias por el valor para cerrar mis ojos y sumergirme en las aguas que temo.
- Gracias por mis amigos, por ese Amor que permanece independientemente del tiempo y de las vueltas de la Vida.
- Gracias por mi propósito de dar lo mejor de mí.
- Gracias por cuestionarme cuando surge mi arrogancia de sabelotodo.
- Gracias por mis lágrimas y aletargamiento en épocas oscuras.
- Gracias por la luz que siempre está aunque no la perciba.
Finalmente, gracias por tus ojos que ahora agradecen conmigo.